Más allá del impulso de enero

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|| Un plan para esquivar la trampa de los propósitos de año nuevo

Si eres alguien que aprovecha la energía y motivación del calendario que marca el primero de 365 días para arrancar con firmeza hacia nuevos propósitos, pero a la vez siente esa voz silenciosa que duda sobre el alcance del impulso, esta carta definitivamente es para ti. Puede que aquí te hable de propósitos deportivos y de salud, pero la reflexión y herramienta que comparto es muy transferible a cualquier otro ámbito en el que te propongas avanzar. 

Antes quiero expresar mi alegría sobre la reflexión generada con mi anterior carta. Prometo que compartiré el mencionado audio-training para facilitarte el método Houston más adelante, esta semana definitivamente no me fue posible crearlo.

Al grano. Solemos empezar el año con la frente en alto, aventados por la nueva oportunidad de cumplirnos. Si en años anteriores hicimos lo mismo y por razón cualquiera no pudimos sostenernos, es muy probable que por allá en el eco de nuestro silencio interno, resuene una voz sigilosa diciendo 6 semanas disciplina pura, luego recuerdo que el autosabotaje existe y se me pasa”. Al mejor estilo de aquella rana que hizo carrera en los grupos de WhatsApp, literal. Si la recuerdas, sonreirás en este momento. Eso es bueno. Con algo de humor siempre es mejor.


Pequeño paréntesis. Lo mencionado en esta carta no aplica para
cuando tomamos la decisión consciente de ajustar en el camino y renunciar a una meta planteada en favor de algo a lo que asignamos mayor prioridad. Eso es válido, real y necesario. Aunque cuidado, una meta no es equivalente a un propósito de relevancia vital, estos no califican de relegables. Por ejemplo: una cosa es desistir de participar en una carrera, otra muy diferente abandonar por completo el ejercicio físico.

Retomando: Tu mente necesita evidencia y lo único que califica como tal es la acción, somos lo que hacemos repetidamente. Llenar un board de metas y propósitos cuando el año empieza sin duda vale la pena y alimenta la motivación, nos da un impulso inicial, pero debe seguir la acción sostenida en el tiempo. Sobre esto debemos ser estratégicos, es un terreno de disputa entre tus anhelos y la función básica del cerebro: anticipar, presupuestar y ahorrar energía. Cuando en el pasado no has logrado sostener las acciones que conllevan a tu propósito, el cerebro tiene material para anticipar, el autosabotaje se despliega en sus mil formas. El plan de acción debe tener esto en cuenta, ya te mostraré cómo.

Antes quiero hablarte de la importancia de la planificación consciente. Antes de la ejecución estratégica debes tener un mapa de todo el terreno. Los elementos esenciales de mi planificación consciente son:

  • Espacios de tiempo protegidos para lo realmente importante. En una de mis cartas ya hablamos de lo realmente importante, cada quien lo define para sí. 

  • El plan debe estar desmenuzado en las acciones concretas para cada mes y hay que ser muy cuidadosos con aplicar una progresión sana y digerible para cuerpo y mente. En el deporte solemos diseñar ciclos de 4 semanas de entrenamiento, 3 de progresión y una de absorción. En el ciclo del flow es importante que cada siguiente acción esté fuera de la zona de confort, pero no tan alejada. Si cada acción cuesta demasiada energía, el proceso no es sostenible y la fatiga mental y física se visten de saboteadores. 

Dicho esto, la ejecución estratégica se trata sobre todo de proteger tu identidad. Los hábitos aportan evidencia sobre quién eres realmente y al principio, más que apretar u optimizar para la meta, lo más importante es proteger tu identidad: la de alguien que HACE, que se presenta. En inglés me encanta cómo suena: Mastering the Art of Showing Up. Cuando en el pasado te has incumplido (no has podido sostener las acciones en el tiempo), el eco de la desconfianza en ti mismo te persigue sutilmente. La estrategia apunta a acallar esa voz con evidencia de acciones.

Con algunos de mis clientes más ocupados (vidas de alta velocidad) aplicamos el principio de “plan de rescate”. Planificamos la semana ideal, aquella acorde al propósito que nos planteamos. Y sin embargo, conscientes de que la agenda puede ser atravesada, cada sesión de entrenamiento lleva consigo una opción de rescate. Te pongo algunos ejemplos:

El entrenamiento del día es una sesión de fortalecimiento de 45 min para el tren superior, la opción de rescate son 10 flexiones + 45 segundos de plancha. Para una corrida de 45 min, el plan de rescate puede ser subir las escaleras de los 12 pisos hasta el apartamento, obviar el ascensor. Lo importante es que sea lo suficientemente fácil para desactivar excusas y que esté bien integrada a tus movimientos/rutinas del día. Abajo te dejo una imagen de como se ve una semana así.

Dirás que no es mucho. Pero uno es mejor que cero, presentarse es mejor que no hacerlo. En términos de proteger tu identidad y confianza en ti mismo, es una hazaña poder chulear la acción de rescate cuando la ideal se complica. La métrica que llevas para valorar tu proceso podría ser esta:

☐ KPI 1 – Cumplimiento del plan semanal (piso: 80%)
(días activos realizados: Plan A o rescate) / (días activos planificados) × 100

☐ Alto (≥80%): Alto compromiso, el sistema está encajando con tu agenda, protegemos identidad y auto-confianza.
☐ Bajo (<80%): Fricción interna, el plan está fuera de zona flow; hay que simplificar.
 

   
Los pequeños pasos de la consistencia, apoyados en las variantes de rescate, te llevan más lejos que las hazañas esporádicas del héroe que cada nuevo año nace. Aplica para cualquier hábito que quieras instalar. Aplica para cualquier momento del año.


Te darás cuenta de que siempre hablo de nosotros. He pasado por todo esto, sé lo que se siente. Sé también que lo que te propongo funciona, por experiencia propia y por la evidencia de mis clientes. Te animo a probarlo. Cuéntame: ¿Qué genera en ti esta estrategia que te planteo? En mi próxima carta te compartiré más ejemplos de acciones de rescate que puedes emplear en diferentes ámbitos de tu vida. Para eso, me sirve leer sobre tus experiencias pasadas: ¿Qué cosas te has propuesto sin poder luego sostener las acciones necesarias en el tiempo? Me ayudaría mucho leerlos, estas cartas se basan en ustedes. Por último, comparte esta carta con amigos a quienes pueda ayudar.

Gracias por tu tiempo y atención.
Coach Tony

Exponential Health Coach (IQUIM) | Endurance Coach | Life Coach

Ejemplo de una semana diseñada con opciones de rescate.

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